La novela

La novela

La complejidad y extensión de la novela es mayor que la del cuento. El autor tiene libertad para incluir diálogos, fragmentos de canciones o de otros libros, descripciones de lugares, personajes y escenas variadas. Debe contener personajes que interactúen y que se cuente sobre ellos; y puede, estar basado en hechos reales o creados a partir de la imaginación del escritor.

¿Qué elementos intervienen en la creación de la novela?

En el planteamiento, el autor presenta a los personajes, además, explicará las circunstancias de la acción que se sucederá; también expondrá el marco temporal y el espacio en el que se desarrollará la novela.

En el desarrollo o nudo, se desarrollará la situación o situaciones que se expone en el planteamiento inicial, siguiente la trama principal y subtramas, en la que estén involucrados los personajes, debido a los conflictos que existan entre ellos.

El desenlace es la resolución del conflicto o conflictos que se han planteado a lo largo del desarrollo. Siendo diferentes los finales:

  • Cerrado: resolviéndose todas las tramas, incluso conoceremos el futuro de los personajes.
  • Abierto: la trama no se resuelve y queda en el aire, haciendo al lector que imagine la solución de dicha trama.
  • Alegre: los personajes protagonistas consiguen lo que andaban buscando y los antagonistas / villanos son vencidos. Final típico.
  • Triste: el protagonista no consigue lo que busca o los objetivos o es derrotado por el villano. No se resuelve el problema.
  • Trágico: final desastroso para los protagonistas.
  • Esperanzador: aunque el autor no explique la resolución de forma explícita, da a entender, que se resolverá en el futuro.
  • Natural: el final que cabría esperar dados los acontecimientos. Es lógico y consecuente.
  • Sorpresivo: con un giro inesperado en el final, el conflicto se resuelve, pero no de la forma que el lector espera.

En la novela también es muy importante el narrador, esa voz en off que va narrando lo que sucede en la historia, con los personajes. Puede narrarlo de distintas maneras, según qué tipo de narrador sea:

  • Narrador en primera persona: es la voz del personaje, que cuenta la historia bajo su punto de vista.
  • Narrador omnisciente: todo lo sabe, hasta el último detalle. Muchos lectores lo asocian a la voz del autor. Conoce lo que piensa cada personaje, su futuro y cualquier aspecto del escenario.
  • Narrador equisciente: se centra en el personaje protagonista, aunque desconoce sus sentimientos o lo que piensa. Es un narrador más limitado.
  • Narrador en segunda persona: es muy poco común. Se dirige a ti / usted o a vosotros / ustedes, normalmente al lector. Resulta muy complicado.

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