Gerundio de posterioridad
Hoy en día es habitual verlo en novelas, televisión, prensa y casi ni nos damos cuenta.
Al usarlo, el texto se vuelve más lento. Hay que evitarlo, y más, cuando hay varios gerundios en un mismo párrafo, pero a veces, la oración lo necesita. No es un error usarlo en ocasiones, aunque hay que saber cuándo sí se utiliza.
Vamos a verlo con más detenimiento.
¿Qué es un gerundio? Forma verbal impersonal. Expresa simultaneidad o anterioridad de una acción con el tiempo en que se habla. Su terminación es -ndo.
De simultaneidad: Tomó el taxi silbando.
De anterioridad inmediata: Pensando que no llegaría a tiempo, decidió volver a casa.
¿Por qué decimos que se usa mal el gerundio de posterioridad? Porque introduce una sucesión temporal.
Ejemplo: Se mimetizó entre la gente, colocándose detrás de todos, sacando el arma, disparando a la víctima, acabando con su vida y con la de cuatro personas más.
Todas las acciones se suceden en el tiempo, aunque no ocurren a la vez. En el texto entendemos que todo ha acontecido así, por como está escrito.
Es decir, primero se mimetiza, luego se coloca detrás de todos, después saca el arma, y por último, dispara a la víctima y a cuatro personas más.
Pero, si las dos acciones o más, son tan inmediatas, que se entienden como simultáneas, se da por correcto.
Por ejemplo: Resbaló por el suelo mojado, golpeándose en la cabeza.
Si no se está seguro de si es simultáneo o no, es mejor no usarlo.









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