Creando personajes (II)

Creando personajes (II)

En el anterior artículo estuvimos viendo qué preguntas formularle a nuestro personaje para intentar conocerlo mejor, haciéndole una entrevista y así, crearle un currículum.

También vimos cómo utilizar el eneagrama de la personalidad y construir algo sólido.

Hoy iremos conociendo otras formas de añadir fondo a nuestros protagonistas o secundarios. 

Podemos jugar a los signos del zodíaco. Nos ayudarían bastante a crear ciertos rasgos comunes. Con buscar algún libro o web donde hablen de las características de las personas de uno u otro signo zodiacal. 

Por ejemplo: dicen que los signos de tierra (Tauro, Virgo y Capricornio), por lo general, trabajan muy duro y se esfuerzan al máximo, además, suelen ser introvertidos.

Aquí podríamos imaginar a un empleado contable de una asesoría, trabajando duro delante de la pantalla de un ordenador, metiendo datos de facturación, análisis de balances y muchos números; con poco tiempo libre y comiendo en la oficina.

Debemos confeccionar personajes creíbles para meter al lector en la historia.

Uno de los posibles errores que no le dan credibilidad, sería que nuestro protagonista fuera impecable o, lo que es lo mismo, no comete errores o no tiene defectos.

Si nuestro personaje fuera así, sería «don perfecto», y sinceramente, a nadie le gusta tener a un tipo o tipa, que todo lo hace bien, nunca se equivoca y siempre sabe lo que tiene que hacer en cada momento.  Aparte de tener una personalidad «repelente», no sería nada creíble, porque todo el mundo cometemos errores, y hay que recordar, que eso es muy humano.

Cosas como tener pánico a las alturas, marearse con la sangre, fobia a la oscuridad. Tener idea de informática, pero cero conocimientos en relaciones interpersonales, podría ayudar.

Imaginemos a un chico o chica que sea un cerebrito de las matemáticas e informática. Terminó sus estudios universitarios, obteniendo el título de Ingeniería robótica.  En sus ratos libres le gusta programar videojuegos de zombis; los domingos se los pasa leyendo libros de ciencia ficción post-apocalíptica, intentando resolver los posibles problemas, si hubiese un cataclismo y el mundo quedara sin electricidad e internet.

Hasta aquí todo perfecto. El «pero» de este personaje sería que tuviese un par de amigos, que ni siquiera conociera personalmente, solo a través de la cámara web, porque viven en ciudades distintas. Nunca ha tenido pareja y, casi siempre, fue el rarito de la clase.

 

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