Los personajes mentirosos, poco fiables y con algún tic nervioso pueden aportar intriga a cualquier relato.
Construcción de personajes: La clave para enriquecer un relato es crear un personaje con capas múltiples, con una personalidad única, auténtica, con motivaciones contundentes y con deseos profundos, tal y como son las personas reales.
Los motivos siempre son importantes… para mentir. La mentira es un comportamiento humano complejo, por lo que hay que conceder a nuestro personaje una razón de peso para ese engaño. Esto puede darse por propia protección o proteger a alguien al que aprecia.
Juega sin miramientos con la confianza del lector. Manipula a nuestro lector con un personaje engañoso. No hace falta que mienta todo el tiempo; en ocasiones, permite que suelte alguna verdad. Esto creará incertidumbre y tensión.
Añade un comportamiento peculiar o un tic nervioso. Juguetear con el pelo, rascarse la cabeza o la nariz… contribuirá a que el lector piense que hay algo que no va demasiado bien.
Mentiras consistentes. La coherencia es primordial para el respaldo de las mentiras que suelte el personaje. Deben tener sentido y que vayan a tono con las motivaciones y personalidad para que sean creíbles.
Diálogo inteligente. En él se revelará el verdadero fondo de un personaje que miente. Podría mostrar datos claves para que otros descubran la verdad por sus reacciones.
Con estas sugerencias podrías hacer que un personaje mentiroso se convierta en un personaje inolvidable. ¿Qué opinas?









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