Las subtramas son pequeñas historias dentro de la historia principal. Enriquecen, le dan profundidad e intriga a nuestra novela.
Están compuestas, igualmente, por tres partes: inicio, nudo y resolución.
Estas subtramas tienen que ser coherentes con la trama principal y contribuir con datos interesantes a nuestra novela. Así ayudará con el desarrollo de los personajes mediante conflictos generados, procurando no desviar demasiado la atención del lector del tema principal.
Existen diversos tipos de subtramas para añadir a tu novela, y son muy interesantes, ya que puedes elegir para crear intriga, amor, venganzas, secretos familiares, acción… tú ya eliges qué esperas de tu obra.
Una de las más utilizadas son los conflictos internos: es una mochila que cargará nuestro personaje, por la lucha contra miedos o dudas, secretos que tiene que guardar, relaciones tóxicas (familia, amistades…), deslealtades, infidelidades, etc.
Nuestro personaje lidiará con todo lo anterior y expresará esa lucha con expresiones o demostraciones de diversa índole: introversión, malas contestaciones, comentarios fuera de lugar, evasivas, dificultad para relacionarse con la gente…
Otra subtrama muy efectiva es el amor, porque creará tensión, resuelta o no, entre los personajes.
Involucrar a la familia, por ejemplo: ayudar a un hermano a luchar contra alguna adicción o salir de otra relación tóxica o a encontrar un buen empleo o darle una cierta cantidad de dinero para que pueda pagar cierta deuda…
En el trabajo, la relación entre compañeros en la que uno quiere sobresalir y, si es necesario, pisarte para poder acceder a un ascenso o que otro compañero lance un rumor para que los demás hagan el vacío a nuestro protagonista.
Los amigos que siempre están ahí para ayudarnos, aunque a veces estén obsesionados y deseen lo que tenemos. Harán lo que sea para conseguirlo, incluso suplantarnos o deshacerse de nuestra mascota, para crearnos sufrimiento.
Las subtramas nunca opacarán a la trama principal. Existirá un equilibrio para evitar que se superpongan o se vuelvan ambiguas.
¿Cuál de todas elegirías?








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